A un vagabundo

Miraste mi pie fijamente
Miraste mi pie
con tus ojos grandes, grandes
como dos soles de mugre
Murmuraste qué
en qué inventada lengua
Carraspeaste carreteras,
puentes perdidizos,
ríos desmadrándose en el mar
Cuáles paisajes encallaron
en tus gastadas manos
Qué fue lo que miraste
mientras yo me quitaba
una piedra del zapato

Sanborns

Alguna vez
las cosas parecieron funcionar
a pesar de todo
Los viejos fumaban
Las niñas comían helado
Cuando el futuro no era
un cajón lleno de hormigas

En sanborns compré tres cómics
con una moneda de cincuenta pesos
En sanborns los chichifos hacían
agujeros en las puertas de los baños
En sanborns se reunían los políticos
a reír fuerte y urdir secretos

La vida se filtraba gota a gota
y todo era un interminable café americano
–la foto colgada de una ciudad antigua
que nunca existió

Anónimo

Juan me dice ¿eres de aquí?
Juan me dice ¿ora qué traes?
Juan resiente
Juan recuerda
Juan dice que nadie lo escucha
Juan siempre tiene
a quien echarle la culpa
Juan es bromista
Juan es pesimista
Juan saca la cartera
aunque no tiene trabajo
Juan canta fuerte
Juan llora bajo
Juan mira de reojo a las güeritas por la calle
Juan prefiere a las mujeres arregladas
Juan siempre lleva dentro un torbellino
Juan se encorva sin querer ante el destino
Juan dice que sufre que porque es inteligente
Juan dice que es derecho y que siempre habla de frente
Juan dice y no dice
Juega y se esconde con palabras entre dientes
Juan
igual que yo
no es más que un rostro entre la gente

Los raperos

Los raperos

los raperos lanzan al aire
palabras que encuentran en el piso
en la calle
en sus bolsillos
palabras de llanta quemada
y metal oxidado
trozos de cualquier cosa
restos de vida
que les juraron inservibles
partes de una inmensa máquina
que alguna vez
tal vez
tuvo sentido

sus versos bailan para las avenidas
los ejes viales y los periféricos
para de las casas de lámina
las fábricas
los vertederos de basura
el sube y baja de las calles
que no están pavimentadas

palabras-navaja que se abren paso a tajadas
en esta selva de hojalata
enseñan los dientes
los sobacos
las nalgas
lubrican con saliva y sangre
el cuerpo muerto de la urbe

ritmo y rito, balbuceo sin sentido
palabras para invocar
el misterio de las sombras
en un puente peatonal
la cadencia del sol
que nace y se oculta tras el humo

los raperos devuelven la ciudad a la ciudad

Pared

Le grito a la pared
Le arrojo objetos
Me hago de paciencia
le explico
lenta y detalladamente
Lloro
suplico
La pared no me oye
La pared no responde

Acaricio a la pared
le murmuro a la oreja
Trato de ablandarla
con agua o thinner
Intento perforarla
con un buen taladro
La pared no cede
La pared no quiere

Entonces salgo
salgo por la puerta
Adiós
adiós pared
Nos vemos pronto
Nos vemos nunca
La pared se queda muda
La pared está desnuda
Nos vemos pronto
Nos vemos nunca
Tal vez es sólo
una pared

Sexoservicio

Usted primero
¿Perdón?
Cómo no
Enseguida se lo muestro
¿Algo más que le pueda ofrecer?
Con mucho gusto
¿Así está bien?
Adelante, adelante
No, ninguna molestia
Sí, muy agradable
¿Ya terminó?
No, no dije nada
El gusto fue mío
Hasta luego
Que tenga una excelente tarde

Milpa Alta

Ejército de momias verdes
cenizas nutrimentales
patria producida en serie
la ciudad también está aquí
los engranes no se ven pero están
y así todos comeremos nopales
hasta olvidar completamente
quiénes somos
Yo quiero
quiero rodar por los campos de nopal
hasta convertirme en uno más
quiero llorar gotas de nopal
y que las viejitas de la merced
me quiten las espinas
con sus dedos fuertes y arrugados
a las seis de la mañana
quiero
quiero ser parte de algo
aunque sea de este ejército
de momias verdes

La fiesta

Pollo mordido
en el plato de plástico
sobre la resbaladilla
En el vaso de refresco
un poco de pasto
Cubierta de diamantina
mi rodilla ensangrentada
y el polvo en mis manos
pegado con caramelo
Por los escalones
desperdigados
los vestiditos
los zapatitos
y el cepillo
de la muñeca
Tomamos la foto
con una cámara desechable